Normalmente, me verían por aquí debatiendo apasionadamente (o incendiando el hilo) sobre licencias GNU, filosofía del Software Libre o distros, pero hoy necesito tocar un tema diferente. Hoy no vengo a hablar de código, sino de la narrativa tóxica que nos están vendiendo los medios y las corporaciones.
Estoy harto, y honestamente me hierve la sangre, de ver cómo se repite el mismo ciclo de “La culpa es del consumidor/usuario”.
El mito de la responsabilidad individual Llevamos décadas escuchando esto. Nos dicen que somos responsables del hambre, de la extinción de especies y del cambio climático.
- Nos culparon por usar autos particulares mientras los jets privados y la industria pesada contaminan en un día lo que nosotros en una vida.
- Nos marearon con el reciclaje: primero el papel era malo, luego el plástico era la solución, ahora el plástico es el demonio (y lo es, es el nuevo plomo), y nos empujan a usar “telas ecológicas” que terminan siendo poliéster degradándose en microplásticos.
La constante es: La industria crea el problema, pero la culpa moral es tuya por consumirlo.
¿Por qué traigo esto a un foro de tecnología/Linux? Porque acabo de ver un video viral (y varios artículos) que insinúan que el aumento de precio en la memoria RAM y SSDs es culpa de los usuarios por “pasársela en ChatGPT”.
Esta acusación es ridícula y técnicamente falsa. Si investigamos un poco, la realidad es muy distinta: los recursos no se están agotando por tu sesión de chat o por generar una imagen local con Stable Diffusion. Los recursos los están acaparando las Big Tech.
Aquí los hechos:
1. La IA y el cambio de modelo de negocio La IA nació siendo no redituable. Durante años fue un juguete de laboratorio porque, ¿cómo sacas dinero de ella? Pero cuando OpenAI lanzó ChatGPT al público (finales de 2022), el panorama cambió. No porque fuera rentable per se, sino porque se creó una burbuja especulativa. Las empresas vieron interés y decidieron apostar todo, no para crear la mejor aplicación para ti, sino para vender soluciones de automatización B2B (Business to Business). Por eso Microsoft pivotó agresivamente hacia la nube y Copilot; el dinero está en venderle servicios a otras empresas, no al usuario final.
2. La ineficiencia como norma (El caso DeepSeek vs. NVIDIA) Estamos en una carrera armamentista donde la optimización se tiró por la ventana. Las empresas occidentales están usando la estrategia de “fuerza bruta”: comprar miles de GPUs H100 y acaparar toda la producción de obleas de silicio. El caso de DeepSeek es la prueba de que se puede hacer más con menos. Mientras en Silicon Valley queman granjas de servidores enteras, otros están demostrando que la optimización de código y modelos es posible. Pero a NVIDIA no le conviene la optimización; le conviene vender hardware.
3. La mentira de la Memoria Decir que la RAM sube de precio porque “chateas mucho con IA” es no entender cómo funciona el hardware:
- Las GPUs de IA usan memoria HBM (High Bandwidth Memory).
- Nuestras PCs usan DDR4/DDR5 y GDDR. El problema es que fabricantes como Micron o SK Hynix están reasignando sus fábricas. Dejan de fabricar RAM de consumidor (que es barata) para fabricar memoria HBM para servidores (que se vende a precio de oro). Es una decisión de profit corporativo, no una consecuencia de tu uso.
Conclusión No se crean el cuento. Si las gráficas y las memorias suben de precio, no es porque tú estés usando una IA local en tu servidor con Docker, ni porque le preguntes una receta a un LLM. Es porque las corporaciones están canibalizando la cadena de suministro para inflar sus acciones en Wall Street.
Nuestra responsabilidad como usuarios (y más en la comunidad Linux) es buscar la eficiencia, el hardware duradero y el software libre, no cargar con las culpas de las estrategias macroeconómicas de empresas billonarias.